La fórmula Todo Riesgo permite planificar el gasto y minimiza el riesgo de averías. El equipo se mantiene en las mismas condiciones de funcionamiento que el día de su puesta en marcha, porque el personal de LICA mantiene el ascensor bajo un control permanente. Esta vigilancia técnica, muy especializada, permite evitar posibles disfunciones, ahorrar en reparaciones y, sobre todo, disfrutar de garantías totales sobre su adecuado funcionamiento a lo largo de toda su vida útil. Como el primer día y sin sobresaltos.